*Hoja de Novedades 1, creada el 12/05/07:

Rudolf Steiner, creador de la pedagogía Waldorf, entre otras ciencias humanas basadas en la antroposofía, otorga un lugar de privilegio a los juegos y juguetes en el sano desarrollo del niño.
Si uno asiste a una jornada en un jardín de infantes o en los primeros años de educación básica en una Escuela Waldorf, tal vez se sorprenda con los juguetes que se ponen a disposición de los niños: bellotas, piñas, telas de algodón o seda, maderitas de distintas formas y tamaños, y una enorme variedad de juguetes hechos en madera y trapo, allí no encontrará juguetes de plástico, ni esas muñecas acabadas o autos super modernos que se ven en las jugueterías, tampoco nada de goma eva, tan de moda hoy.
¿A qué se debe esto? ¿Es acaso, como preguntan algunos padres primerizos, que deseamos criar a nuestros niños fuera de la realidad?
Nada más alejado de la verdad. Es justamente porque en estas escuelas se intenta desarrollar todos los aspectos del ser humano en cierne. Dice Rudolf Steiner que cuando el niño tiene ante sí uno de estos juguetes no acabados (muñeca de trapo, sin rostro, autitos y camiones de madera, etc) debe completarlo con su fantasía. Esa muñeca puede ser hoy una hermosa princesa y transformarse mañana en una malvada bruja, ser mamá e hija, y el autito puede ser hoy un auto de carrera super rápido y transformarse en un auto común que viaja por rutas y montañas.
La actividad imaginativa del niño moldea y plasma las formas del cerebro, todo cuanto excite su imaginación hacia lo viviente, obra saludablemente. En cambio, si damos al niño juguetes terminados, donde nada tiene que crear o imaginar, su pensar ya nada tiene que hacer y se marchita, sus energías formadoras no hallan motivo de acción.

*Nuestra oferta:

Los juguetes de mapejuguetes están realizados con un noble material: la madera. Son utilizadas especialmente maderas nacionales: quebracho blanco y colorado, algarrobo, olivo, nogal, incienso, cerejeira, entre otros. En general, Fernando de Sousa recicla maderas o utiliza sobrantes de aserraderos o fábricas, para no fomentar, aunque sea mínimamente, la desforestación.

 

*Hoja de Novedades 2, creada el 21/05/07:

Un tema que convoca a padres e hijos es el de los Festejos de cumpleaños, aquí iniciamos un acercamiento al mismo, seguiremos en las próximas ... Hemos basado este texto, entre otras cosas, en lo publicado en El Puente (revista de publicación anual para la comunidad de las escuelas Waldorf de Buenos Aires)

"Tienes que alegrarte y celebrar fiestas,
entonces encontrarás el camino...
...las fiestas son recuerdos, luces del paraíso.
Ellas hacen posible la vida nueva, el devenir...
...las fiestas son simientes para sembrar,
de ellas nace algo nuevo, bueno
y claro, que lleva en sí semillas
para la siguiente fiesta"...

Karlik, Úrsula Burkhard.


¿Nos hemos detenido alguna vez a pensar lo importante que es para el niño el día de su cumpleaños? Sólo recordando nuestras propias primera y segunda infancia nos será posible comprenderlo cabalmente.
En los idiomas alemán o inglés, la palabra cumpleaños se traduce literalmente como "día del nacimiento". Con la misma expectativa que los padres esperábamos tal día, los niños esperan su cumpleaños. Tal vez profundizando en esta imagen nos resulte cada vez más claro como abordar el tema en casa.

Los padres tuvimos una espera de 9 meses en la que proyectamos, imaginamos, idealizamos, hicimos cosas como por ejemplo tejer batitas, mantas, tal vez una cuna, un móvil. Cada vez que cruzamos delante de una vidriera de una tienda de artículos para el bebé o el niño, nos detuvimos y dejamos volar nuestra fantasía. Tal vez compramos muchos elementos que creímos necesarios o bonitos, etc. Y muchas veces fue la familia entera la que acompañó este proceso. La abuela también tejió o buscó en un viejo baúl una batita perteneciente a su propio bebé y que ahora sería heredada....
Ese proceso debe revivirse en cada cumpleaños de alguna manera. De allí que la preparación sea tan importante como el día mismo.
El niño que cumple años debiera ser el centro de todo, él es el rey, desde el momento en que despierta hasta que vuelva a dormirse. El cumpleaños no comienza a la hora de la fiestita, sino al despertar, éste deberá tener entonces algo especial que lo diferencie de los despertares de todo el resto del año.
Sabemos que aquello que sus padres hagan es, sobre todo hasta los nueve o diez años (aunque después también, sólo que lo disimulará), lo más importante y lo agradecerá con más intensidad. La flor más hermosa del jardín, entregada con un beso al despertar, el tintineo de unas campanitas, la vela de la vida en la mesa del desayuno, una silla decorada con telas a modo de trono, la casa, que al ir a dormir la noche anterior lucía como siempre, sorpresivamente adornada con globos y guirnaldas por la mañana...
El niño, sea cual fuere su edad, se siente sumamente agasajado cuando son sus padres mismos, tal vez junto a los hermanos mayores, algún abuelo, los que preparan la fiesta y entretienen a los amigos.


Los festejos son en sí fundamentales para el alma infantil, sea cual fuera el motivo. La raíz de esta importancia debiéramos buscarla en la famosa ley que, entre otros, propone R. Steiner: la ontogénesis reproduce la filogénesis. De allí, recordando la vida de los antiguos, descubrimos la importancia de los ritmos y ritos para los niños. Ellos desean festejar, sienten que una fiesta realizada con consciencia y amor es algo que eleva su interior por encima de todo lo cotidiano.
Los adultos debemos encontrar la forma y el sentido de cada festividad, sin buscar recetas de "así se hace" y "así no se hace". Pero esta forma y este sentido deben partir de cierto conocimiento del alma infantil y de las cosas a tener en cuenta en cualquier festividad y las a tener en cuenta en lo particular de una fiesta de cumpleaños, diferenciándola de la navidad, por ejemplo. También es importante conocer los propios talentos e impedimentos, tal vez haya padres que se sientan más cómodos con niñas o con varones, y entonces se elige hacer un festejo no mixto, o que saben que podrán entretenerlos mejor con juegos y otros que creen que lo mejor será que hagan actividades como pintar, realizar una manualidad que después se usará para algo o será el souvenir.
"Durante toda la historia del hombre, las ceremonias de las festividades y los sentimientos de felicidad que producen, han durado más que el acontecimiento o idea que les dio origen; (...) Estas celebraciones son sencillamente demasiado importantes para renunciar a ellas, toda vez que satisfacen necesidades profundas a menudo inconscientes."
(No hay padres perfectos, Bruno Betelheim, Editorial Grijalbo Mondadori)

Las fiestas pueden llegar a ser un recuerdo para toda la vida, recuerdo que nos acompañará y nutrirá.
Para que sea amena, divertida e inolvidable no se necesitan grandes recursos económicos, más bien suelen ser más baratas que las mega fiestas que están de moda: peloteros y otros clichés. Tampoco se requiere de demasiado espacio, en tanto no es fundamental que los invitados sean muchos (se profundizará en próximas ediciones). El éxito depende, sobre todo, de la alegría y el entusiasmo invertidos por los adultos.
Hay un dicho que dice: "trabajo compartido es la mitad de trabajo, alegría compartida es el doble de alegría".

 

*Hoja de Novedades 3, creada el 10/6/07:

El capítulo final de "Festejar cumpleaños hoy"

Existen diversos factores a tener en cuenta para el festejo de un cumpleaños:

- Edad: el festejo varía según la etapa evolutiva del niño.
- Tipo de juegos, en relación con los demás items.
- Decoración
- Mixto o no
- Lugar
- Cantidad de invitados
- Duración

En la etapa de la crisis de los 9 años (3°, 4° y a veces 5°grados) lo ideal es que no sean mixtos. Como grupo varones y nenas no quieren estar juntos, por lo tanto se molestan o bien se separan ya que eligen juegos diferentes. No ocurre lo mismo cuando están solos. Esta separación natural corresponde a la etapa evolutiva que están transitando. Les permite fortalecer lo que tienen adentro para poder enfrentarse al mundo externo. Antes o después de esta etapa el que sean mixtos enriquece el festejo.

En esa misma etapa resultan sumamente adecuados el humor y los chistes, los desafíos y las adivinanzas. Es lo que necesita su alma. La búsqueda del tesoro debiera, por lo tanto, incluir estos juegos en las pistas que se dan a los grupos.

Ø Lugar:
Existen diversas razones para realizar el cumpleaños en casa:

La individualidad de quien cumple años. El objetivo de la fiesta es festejar el nacimiento del niño, por lo tanto él debería ser el Rey. Si se realiza en un lugar masivo se pierde la individualidad. Hay que intentar ir contra la marea del afuera y respetar la marea interna. Durante la infancia y la adolescencia el hombre en devenir desarrolla su individualidad, cuanto más elementos reciba desde el mundo adulto que le permitan esta construcción, tanto mejor podrá realizarla. Algún desprevenido podría objetar que existen peloteros que tienen, por su disposición y organización, juegos y entretenimientos para todos los gustos, desde los famosos electrónicos, hasta granja, cancha de fútbol, disfraces de princesa para las niñitas, etc. Pero hay allí varias cosas a tener en cuenta. Una de las herramientas del consumismo es la súper oferta zapping, que allí se reproduce. Otro elemento es el que la verdadera formación de la individualidad debiera partir de la oferta "tranquila" si se quiere, de brindar elementos que alimenten el alma y permitan una posterior elección de modelos. Y, además, está la cuestión de que por más que sea así, esos peloteros ofrecen siempre lo mismo, por más variado que sea, en cambio la propia casa, o la de la abuela, etc., es realmente diferente a cualquier otra.

Los niños piensan en imágenes, memoria de localización (sobre todo durante el primer septenio y los primeros años del segundo), por lo tanto resulta importante que el cumpleaños se realice en un lugar habitual para el niño, así es que después del festejo, al pasar por los distintos rincones de la casa o el jardín de infantes, éstos le generan imágenes y recuerdos placenteros.

Si no se realiza en casa se debería buscar un lugar habitual para el niño, como un club, y ocuparse uno de la decoración, la comida, etc., que también sean marcos de la individualidad y que el niño pueda recorrer al día siguiente o a la semana, generando las imágenes recordativas.

Ø Cantidad de invitados:

Existen prejuicios de los padres, que transmitimos a los niños, con respecto a qué niños invitar. No necesariamente hay que invitar a todos los niños del grado. Cuando el niño festeja su cumpleaños con sus íntimos amigos lo disfruta más. Ello favorece el encuentro real entre ser y ser. Por el contrario cuando son muchos niños se picotea en lo superficial de lo que impone la moda. Cuando son pocos niños el deseo de actividades es más homogéneo. El aburrimiento suele sobrevenir de una sobre-estimulación de lo intelectual. Está en nosotros tener la convicción y estar alerta para saber qué es lo que el hijo realmente necesita. Una posibilidad de organización, aunque no, por supuesto, la única, es invitar tantos niños como años cumple.
Lo fundamental es tener en cuenta que somos los adultos quienes podemos darnos una clara imagen de cómo hacer para que el desarrollo del festejo sea armonioso. El niño que cumple años debe tener momentos en los que pueda relucir, si hay demasiados invitados esto será más difícil y tendremos un nuevo problema que enfrentar: el orden y la disciplina.

Ø Preparación anterior:
La preparación también se disfruta, es una suerte de celebración por anticipado que guarda relación con todos los preparativos previos al nacimiento:

- preparación de las invitaciones. Es una buena forma de ir preparándose anímicamente para el día del cumpleaños, tanto para el niño como para los demás miembros de la familia. Existen libros en los que se pueden buscar modelos. Más allá de ello, el que el niño elija cada año cómo las quiere realizar es de suma importancia, allí podrá ir aplicando sus nuevos conocimientos (la escritura, la cursiva, etc). Basta con realizarlas rectangulares en cartulina y que el niño haga hermosos dibujos, pensando en cada uno de sus amigos.
- armado de galletitas, torta
- regalito de recuerdo
- preparación de los juegos o actividades
- ritmo: es de fundamental importancia planificar seriamente el orden en que se realizarán las actividades, para generar espacios de concentración y de exhalación que permitan un desarrollo armonioso. Momentos de actividad y movimiento alternados con actividades tranquilizadoras. (este ritmo planificado podrá, sin embargo, modificarse durante la fiesta según la necesidad del grupo).

Ø duración:

La duración debería ser de 2 o 3 horas, ya que la emoción es muy fuerte para más tiempo.

Otro punto fundamental es que los padres disfruten con el niño ese momento; ya que los niños requieren y necesitan nuestra presencia. Si estamos ansiosos, nerviosos, estresados por todo el trabajo, por la atención, etc., lo transmitimos a los niños y opacamos su alegría. Aquí vale otra vez el dicho de "trabajo compartido..."

También es dable invitar a alguien que colabore en la organización de juegos o entretenimientos, tal como un mago, un payaso. Pero debe cuidarse muy bien de que las actividades propuestas sean acordes a lo que vive en el alma del niño, muchos de estos animadores suelen ser algo violentos en ese afán moderno de creer que cuanto más ruido hay, más diversión se genera. En este sentido también es importante cuidar los estímulos que se le brindan al cumpleañero y sus invitados, los peloteros suelen tener música fuerte, además de los ruidos de los distintos juegos. También es importante que, a pesar de haber un animador, sean los adultos referentes del niño los que manejen el cumpleaños y su devenir.
Cuando se acerca el fin del festejo es recomendable generar una actividad tranquila en la que preferentemente puedan estar solos. Así se irán calmos y nos permitirán atender la puerta tranquilamente a los papás que vienen a retirar a los invitados.

A continuación se detallan diversos puntos a tener en cuenta para la organización de cumpleaños sugeridos:

- Qué se festeja
- Por qué
- Quiénes, Cuántos,
- De qué manera - Organización de las actividades e información previa clara a los niños. Los ritmos son muy importantes y su conocimiento previo genera calma. Antes de comenzar con las actividades uno puede contar a los niños los momentos centrales que tendrá el festejo.

Una posible secuencia:
Recibir a los niños. Mesa de cumpleaños. Canto de canción de cumpleaños. Apertura de regalos. Paseo o recorrida por el lugar. Búsqueda del tesoro. El tesoro podría ser material para luego trabajar: cera para velas, trapitos para confección de muñecos.
Comida.: importancia de lo que se sirve, de la decoración de la mesa: velas y flores.
Juegos. Transformación de lo encontrado en la búsqueda del tesoro en souvenir, o, si no alcanza el tiempo llevarlo para armarlo en casa.
Finalizar con cuento o títeres.

Actividades posibles:
Confección de farolitos que, además de entretenerlos un buen rato, podrán llevarse como souvenires. Se necesitan tantos frasquitos de youghurt de vidrio como invitados, papelitos de colores y pegamentos. Los niños cortarán los papelito chiquititos y los pegarán después a los frascos (pueden hacerlo con un diseño previo o sólo alternando colores). Sólo falta una vela de noche y el farolito está listo para encenderlo.
Se puede contar un cuento motivador donde por ejemplo sean protagonistas varios enanos. Luego se da a los niños un trozo de arcilla para modelar lo escuchado. También se le pueden dar elementos para realizar un "cuadro".
Con algunas telas y un poco de relleno, pueden confeccionarse un móvil de angelitos, o con unos cuantos frutos uno de otoño.
Los invitados disfrutan enormemente el ser los hacedores de su propio regalo.

 

*Hoja de Novedades 4, creada el 26 de junio de 2007:

 

Nota de color: nos encontramos atravesando los tiempos de San Juan, que aquí, en el hemisferio sur, coincide con el solsticio de invierno.

El 24 de junio es el aniversario del nacimiento de Juan el Bautista, quien fue el encargado de preparar la llegada de Cristo. esta individualidad tuvo también un privilegio: le fue concedido ser testigo del hecho del Jordán, ver los cielos abrirse y la paloma blanca descender.

El solsticio de invierno tiene también su profundo significado: en el la naturaleza llega a su punto culmine de retiro. Las fuerzas se dirigen hacia adentro para reconcentrarse. Es el momento en que el famoso "conócete a tí mismo" de Aristóteles puede hacerse verdadero. Cuando el afuera se duerme, el sol renace en el interior, es cuando las plantas ponen toda su energía en las raíces. Cuando los hombres tenemos la oportunidad de profundizar nuestra vida interior y buscar nuestro verdadero camino.

En las Escuelas Waldorf se celebran estos hechos. Cada una tiene su particularidad. En el hemisferio sur suelen coincidir o festejarse cerca la Fiesta de los Farolitos (Latternne Fest), la Fiesta de la Luz y la Fogata de San Juan.

En la Fogata muchas veces los alumnos del 6to año (entre los 11 y 12 años de edad) realizan el zodíaco en euritmia (arte del movimiento en relación con el habla y la música).

Antes o después todos, niños y adultos, queman un papelito en el que han escrito, dibujado o tan sólo simbolizado aquello de ellos mismos que desean mejorar, cambiar ....

Los niños a partir de los 8 o 9 años (3er año) saltan el fuego. Para quienes hemos acompañado a nuestros hijos o alumnos a saltar el fuego, las imágenes cargadas de emoción quedan grabadas para siempre en nuestras memorias. Antes de correr hacia el fuego (uno por vez) cada niño dice, a veces grita, su nombre como diciendo "Aquí estoy YO".

En la Fiesta de los Farolitos, que por ejemplo en el Colegio Rudolf Steiner de Florida se festeja junto con la Fogata, los niños dan unas vueltas por el barrio cuando la noche ya ha caído portando los faroles que ellos mismos construyeron durante las semanas anteriores. Mientras se entonan canciones invernales. Los padres acompañan a sus hijos en este recorrido y son muchas las veces en las que los vecinos de siempre salen a sus puertas para conmoverse y disfrutar con estos pequeñines.

Desde Mape los invitamos a celebrar estos hechos en sus hogares: construir faroles con sus hijos, hacer una pequeña fogata en el jardín y hasta en los balcones.....

*Hoja de Novedades 5, creada el 28 de agosto de 2007:

El juego y los juguetes

(Autora: Ana Elisa Reinhardt, maestra y formadora Waldorf, especialista en el área de didáctica e investigación matemática)


La niñez es una etapa de aventuras, misterios y desafíos… aunque nos hayamos olvidado, durante esos primeros años hemos sido capitanes, exploradores, investigadores. Un poquito de memoria nos puede ayudar… ¿y porqué es así?
La naturaleza, tan sabia ella, nos dota durante ese tiempo de todo lo necesario. Una imaginación en pañales, sin perjuicios ni ataduras, una conciencia ensoñada que nos evita los trajines de preocupaciones vanas… vanas a esa edad… la supervivencia, la vocación, las inquietudes diarias.
El niño puede y debe vivir "su mundo" y allí todo es posible.
Esos tiernos años abren las puertas del desarrollo de todas las capacidades que de adulto serán fundamentales. Hablemos de algunos de estos aspectos: La imaginación y los sentidos.
Ellos son las ventanas al mundo con las que venimos equipados. Pero sólo las traemos, desarrollarlas, cultivarlas es una de las tareas de esos años. Generalmente tenemos claro el sentido visual y el auditivo, pero los demás… Nos resulta evidente que el oído puede cultivarse, que el ejercicio de la música sea instrumental o cantada nos va permitiendo percibir una gran variedad de sonidos. Que el sentido visual se incrementa a través de las formas y colores que nos rodean o que realizamos, también suele resultarnos obvio. Pero no tenemos la misma claridad con respecto a lo necesario que es el desarrollo del tacto, del sabor, del olor, del equilibrio interno, del propio movimiento y el de los demás, la necesidad de aprender a percibir a los otros, cuándo algo es materia viva o no… y todo esto puede y debe cultivarse.
El niño necesita experimentar su entorno. Observemos un pequeñín, cómo lleva todo a su boca, prueba sin tapujos la arena, la tierra, todo cuanto llegue a sus manos irá a parar a su boca… eso es sabio. De ese modo distingue no sólo a través de los ojos sino de la boca. El sabor y el tacto dan su aporte para aprehender "esencialmente" eso que se está conociendo.
Esto nos lleva directo al tema juguetes. Ellos son los medios prioritarios en la vida de un niño. Los adultos solemos guiarnos, para la elección de los juguetes, por nuestra actual etapa de vida. Pero no… deberíamos sumergirnos en el mundo infantil para que la elección sea correcta.
El juguete debe estimular, animar, ser un desafío en sí mismo. Por eso los juguetes confeccionados o construidos con elementos naturales son los apropiados. La madera o la tela aportan lo que los sentidos necesitan para su cultivo. Un autito de madera ha sido árbol y con tal impronta da la energía y la vibración de aquello que fue. La física nos informa detalladamente cómo cada elemento posee su propia vibración. Las moléculas que lo componen bailan su danza particular. Así el tacto se enriquece al contacto con el algarrobo o el pino, cada uno le cederá su secreto.
La seda o el algodón son más fáciles de identificar. Hagamos la prueba; toquemos estas texturas durante un rato, sin dejar que los pensamientos interfieran, y observemos lo que sucede en nuestro interior. Cada uno nos producirá sensaciones diferentes. Y la suma de estas experiencias nos enriquecerá.
El plástico ha sido "sustancias químicas transformadas" a partir de la manipulación del hombre. Su antecedente no guarda relación con el árbol o el capullo o la fibra vegetal. Estos antecedentes son vivos y guardan la calidez de las vibraciones de la vida. El plástico procede de sustancias inorgánicas y guarda la frialdad de lo inorgánico.
Tengamos presente que el conocer se alimenta de la observación y ésta de la percepción. Cuantos más detalles de un objeto podamos percibir mayor será nuestro conocimiento sobre ese objeto, nuestras apreciaciones y luego nuestros juicios serán mejores. Nuestro pensar necesita información para trabajar bien y esa información proviene de los sentidos. Pero si no han sido cultivados… poco pueden aportar.
A todo esto se le agrega un componente trascendental: la imaginación. Es en la infancia donde esta capacidad despierta y se desarrolla. Un niño transforma todo de acuerdo a sus necesidades internas. La naturaleza nos da el juego para que ello sea posible. Así el niño transformará sus juguetes según su necesidad del momento. Es por ello que el juguete debe dar margen para que la imaginación ponga lo suyo. El niño precisa que todo lo que llegue a sus manos pueda se completado desde su interior. Los adultos vemos una muñeca sin carita o apenas sugerida y nuestras estructuras internas nos comunican "le falta la cara". El niño no posee dichas estructuras y ante la misma muñeca, desde su interior brotan los ojos azules o negros, la boca risueña o fruncida según los menesteres de su juego. Ella será princesa o mendiga… el autito será de carrera o servirá para transportar al príncipe según lo condicione el cuento interior.
Einstein afirmaba que la imaginación lo es todo…. ¡Y claro que es así! Ella es la base de nuestro ingenio y nuestra creatividad. Démosle margen a su cultivo.
Por lo tanto, como adultos, debemos ser concientes de que los elementos con los cuales juega un niño no son meros elementos para el entretenimiento… son sus herramientas para el aprendizaje. Para ser explorador, aventurero, constructor e investigador el niño necesita que aquello con lo que comparte su vida, aquello que sus manos tocan, le brinde estímulos para el cultivo de sus sentidos y de su imaginación.

 

*Hoja de Novedades Nro 6, creada el 4 de agosto de 2007:

(Escrito por Paula Oberti, maestra waldorf)

Hemos oído decir una y otra vez que el trabajo del niño es jugar. Se ha utilizado esta frase en campañas para erradicar el trabajo infantil, es el slogan de muchas ong de defensa de los derechos de los niños ...
Mas caben las preguntas: ¿cuán seriamente nos tomamos esta frase? ¿damos lugar y tiempo a nuestros hijos para que realicen su trabajo tal como nos los tomamos para el nuestro? ¿les brindamos las herramientas necesarias para tal fin?
Y ¿por qué es tan importante el juego? ¿por qué debemos asumirlo como un trabajo, una tarea indispensable?


El juego forma parte de la educación del niño, es por eso que me resulta frustrante ver como se le quitan horas de juego a los niños para agregar horas de computación y lectoescritura en el Jardín de Infantes, o en la Primaria (si no van a una escuela de doble escolaridad y a veces, aún así) se les llena la tarde con cursos de Inglés, más Computación, seguramente unos o dos deportes, etc, etc, etc....
Y ¿por qué -vuelvo a preguntar- es fundamental el juego?
Pues porque les permite realizar numerosas actividades que facilitan las relaciones interpersonales, porque a través de él el niño conoce, incorpora y transforma las costumbres del mundo que lo rodea. Porque con él desarrolla sus sentidos, su motricidad, su coordinación visomotora ... en una palabra, acoge y despliega de manera lúdica las capacidades y herramientas que le permitirán ser un Yo en el mundo.


Al observar a los niños jugar libremente, sobre todo entre el nacimiento y los 8 ó 9 años, uno descubre situaciones de la vida cotidiana, elementos de cuentos e historias, sus propios tonos de voz, sus muletillas ... todo mezclado en el caldero mágico de la imaginación.


Según la Psicología el juego es una herramienta que permite tramitar los conflictos de la vida cotidiana. Es, por ende, también una herramienta terapéutica.
Según distintas ramas de la Pedagogía el juego es un instrumento para conocer. Permite enseñar y aprender un enorme abanico de conocimientos y actitudes, permite aprehender y desplegar costumbres, lenguaje y comunicación.
Un niño que juega tiene mayores posibilidades de desplegarse en todo su potencial.


Y el juguete es la herramienta que mayormente utiliza el niño para ejercitar sus invenciones lúdicas.
Y ahora entonces, ¿qué entendemos por juguete?
Pues juguete es toda aquella herramienta que utiliza el niño para su juego ... Parece un juego de palabras ¿verdad?
Con esto quiero decir que no es necesario, más bien sería nefasto, llenar su habitación o cuarto de juegos de los juguetes que podemos comprar en una juguetería ...
Yo recuerdo una de mis muñecas preferidas: era una almohadita a la que mi mamá le había atado unas cintas con las que formó la cabeza y la cintura.... su cuna era una caja de zapatos cubierta de bellas telitas.
Un niño que ha sido respetado en su proceso de crecimiento transforma cualquier cosa en cualquier otra cosa: unos corchitos en botes, autos o naves; una servilleta anudada en tres de sus extremos en una muñeca: bruja, princesa o niña; una caja en casita, cuna, avión o camión ...
Hay elementos que olvidamos generalmente que pueden ser un juego o juguete: hojas y lápices o crayones; lanas y telas; frutos y hojas de otoño .... unidas a tijeritas, un poco de pegamento, alguna aguja. En fin, todo lo que sirva para hacer manualidades ...
Es decir, tanto el juego como el juguete abarcan una enorme cantidad de aspectos y elementos.
Elegir el juguete apropiado para el niño requiere de una gran observación de parte nuestra (los adultos responsables: padres y maestros): debemos observar atentamente al niño en cuestión, discernir cuáles son sus necesidades, qué deseamos favorecer, potenciar, etc., cuáles son sus preferencias lúdicas. Por otro lado debemos observar atentamente el juguete: qué posibilidades brinda, cuánta fantasía puede poner en acción el niño al encontrarse con él......

Sólo para terminar, un reflexión: si el juego del niño es su trabajo y mayor responsabilidad .... dar espacio y elementos apropiados es el nuestro.

*Hoja de Novedades Nro 7, creada el 8 de septiembre de 2007:

En esta asesoría, algo especial: la fundamentación del por qué y el cómo se enseña geometría en una escuela primaria Waldorf. Basado en textos de Ana Reinhardt y Paula Oberti.

La diagonal mueve al cuadrado: Fibonacci
La geometría en el 5to año

La filosofía está escrita en ese grandísimo libro abierto ante los ojos; quiero decir, el universo, pero no se puede entender si antes no se aprende a entender la lengua, a conocer los caracteres en los que está escrito. Está escrito en lengua matemática y sus caracteres son triángulos, círculos y otras figuras geométricas, sin las cuales es imposible entender ni una palabra; sin ellos es como girar vanamente en un oscuro laberinto. Galileo Galilei.

La geometría, de geo: tierra y metría: medir... surge como ciencia durante el período griego.
Todo conocimiento tiene un pre-, es decir, un momento previo donde es "hacer". Lo que en determinado momento la humanidad vive de modo podríamos decir "cuasi instintivo" luego se transforma en conocimiento. El hombre experimentaba antiguamente la armonía de la naturaleza y vivía en consonancia con ella. Los pueblos primitivos no necesitaban estudiar ecología para cuidar el medio ambiente. Sentían que el conocimiento les venía dado por los dioses, ellos sólo eran los instrumentos del accionar divino.
Los griegos, en cambio sólo tenían un atisbo de este pensamiento dado pero como contrapartida percibían con mayor nitidez el mundo circundante. Perdiendo la íntima ligazón con el mundo espiritual distinguían la materia, percibiendo a la Tierra como manifestación espiritual. Al aproximarse a la materia que deseaban conocer...de la cual deseaban apropiarse, descubrían los trasfondos espirituales de su creación.
Al hablar de geometría en sentido griego debemos sentirla como la ciencia que procura asir y plasmar los secretos misterios de lo espiritual manifestado. Por eso, la geometría era el lenguaje que recomendaba Platón como el modelo más claro para describir el reino metafísico.
Todas las formas matemáticas tienen una permanencia primera en el alma. Podemos hablar de arquetipos, dentro del alma existe la "idea" hecha forma. Es una forma generada por ritmos, por los ritmos que nos han conformado como seres manifestados.
La geometría trata de la forma pura, y la geometría filosófica reconstruye el desarrollo de cada forma a partir de otra anterior. Es una manera de hacer visible el misterio creativo esencial.
Una forma es un sistema geométrico y como todo sistema, biológico, químico o demás, debe ser considerado como un continuo en expansión, cuyos componentes mantienen relaciones de causa a efecto. Las relaciones de causa a efecto son relaciones terrenales, es en el mundo terrenal donde se da la ley de causa- efecto.
La transformación es la condición ubicua de los mundos. Hay perioricidad, ritmo, oscilación, configuración, frecuencia, todo ello mensurable en unidades de tiempo y espacio. Pero el momento mismo de la transformación escapa a toda mensurabilidad.
Cada forma geométrica es expresión de una realidad superior. Plasma en una forma el instante de un encuentro de múltiples posibilidades. Vemos así cada forma geométrica como un símbolo.
Al ejercitar la construcción de símbolos se expande la experiencia interior, la de la autonomía espiritual (RS). Al construir el símbolo se sobrepasa la vida psíquica ordinaria. La actividad interior no está determinada únicamente por los sentidos. Contradice la máxima "no hay nada en nuestro pensar que no haya estado antes en los sentidos". Construir un triángulo es una experiencia que surge desde el interior, el triángulo no tiene existencia propia en el mundo terrenal. El hombre lo construye percibiendo dentro suyo leyes de carácter espiritual. La unión de tres fuerzas construye un triángulo. Por estar erguido el hombre puede captar estas leyes y objetivarlas en una figura que las representa. El Yo del hombre, desde su posición recta y vertical con respecto al plano de la tierra recibe lo esencial de las fuerzas y energías plasmadoras. Y desde su interior brota la posibilidad de plasmar, de objetivar en una figura conformada.
Es una actividad interior desencadenada por la voluntad. La intervención de la voluntad en la actividad pensante permite pasar del astral al Yo. Y el Yo se transforma en modelador del astral.
La facultad inventiva del pensar es una manifestación del Yo.
Es un acto libre que es la marca del Yo, de un ser independiente autónomo en el mundo espiritual.

Al geometrizar, el fuego del alma se reaviva por el esfuerzo.

La geometría, trabajada desde muy pequeños tanto en las rondas matinales, como en euritmia y en el dibujo de formas, convierte en capacidad la relación del Yo con el especio circundante; la percepción del espacio, de la proporción, de la armonía surgen más adelante como intuición.
En el 5to año se comienza a sistematizar y aparece la primer "Época de Geometría" como tal. En ella se ordena lo aprendido durante todos los años anteriores, se trae del pasado las formas geométricas básicas y sus nombres.
Se trabaja a mano alzada y con color, teniendo como eje la movilidad de las formas.

Enseñanza de la geometría
Cada vez que el niño construye una forma geométrica está "vibrando" en consonancia con fuerzas y energías morfogenéticas.
Es el Yo del maestro quien lo guía por los laberintos de la forma y él se mueve en ellas recibiendo así los estímulos de sus ondas vibratorias.
Sumergirse en una curva es entrar en un proceso de unión, de simpatía con el entorno.
Continuarla una y otra vez lleva la conciencia al ensueño, la energía volitiva se entrega en la acción y el ser y el mundo vibran en consonancia.
Caminar, transitar una recta supone algo muy diferente. Allí el ser debe despertar, la conciencia estar alerta. El Yo se siente separado del mundo, debe estar vigilante para no perder la direccionalidad. Allí el Yo entra en consonancia con otras fuerzas. Se siente dentro de sí mismo.
En la curva estamos sumergidos en la astralidad, las órbitas de los planetas y las galaxias bailan en y con nosotros.En la recta somos uno con los rayos que provienen del cosmos.
La geometría se inicia en la escuela con el dibujo de formas. Durante los primeros años el niño vive estas polaridades implícitas en la curva y la recta. Las realiza con su cuerpo, las mueve, se mueve con ellas entrando en consonancia con sus vibraciones. Si son curvas encontrará la calma y la serenidad del ensueño, si son rectas despertará su conciencia y sus sentidos de percepción estarán alertas.
El maestro usará de estas formas de modo terapéutico. Si el grupo está muy inquieto recurrirá al trazado de curvas, si necesita que estén alertas los guiará hacia la recta.
Al dibujarlas, su mano trazará la manifestación de la "forma" que genera el encuentro de fuerzas.
Vivirá la posibilidad de ser "creador", de plasmar algo que no tiene existencia en el mundo entorno, que sólo el hombre puede construir. Así irá sintiendo en lo profundo de su ser quedando grabado en su interioridad la certeza de que puede crear lo que aún no se ha manifestado (libertad). Esta es la semilla de la libertad. Es una construcción que no depende de los sentidos, surge desde el interior.
Más adelante cuando haya alcanzado un nivel de conciencia de Yo más despierto, cuando haya sentido por un lado cierta separación del mundo y experimentado su ser individual estará en condiciones de acceder a una geometría en la cual ya no se trata sólo de hacer y sentir sino también de "comprender" y "pensar".
Fueron los griegos los primeros en plasmar esta ciencia como estudio de las relaciones entre el macrocosmos y el microcosmos. El niño que atraviesa esta etapa griega está en condiciones de percibir, comprender y cultivar esta ciencia. Al estilo griego. Percibiendo la dinámica de fuerzas y direcciones que plasman formas que sólo el hombre puede percibir.
La naturaleza las lleva en sí, como la espiral que genera el crecimiento de las plantas o la construcción del caracol.
Es entonces cuando los misterios de las formas adquieren más profundidad. Ellos deben sentir el obrar artístico que subyace en ellos.
Ese obrar que está en la naturaleza puede objetivarse más allá de su manifestación visible como caracol; puede objetivarse en una construcción abstracta, dinámica y artística.
Sólo el hombre percibe la fuerza inmanente, el caracol no sabe que lleva en sí una espiral.... el hombre percibe el movimiento de una fuerza y el dibujo que traza en su recorrido y así llega a la espiral.
Representación del movimiento
Representarse mentalmente un movimiento es muy difícil porque el pensar consiste esencialmente en establecer relaciones entre conceptos.
Imaginar un movimiento, intentar representarlo mentalmente supone una transformación de formas. Debo usar el pensar de una manera "no tradicional" y voy generando, desarrollando, una nueva facultad. Esa facultad halla su soporte en un órgano de percepción nuevo. Logro poco a poco representarme movimientos que se desarrollan en ritmos.
Sólo la mecánica posee ritmos constantes, en lo vivo hay aceleración, desaceleración, reposo... Y no sólo en lo vio sino que los mundos suprasensibles se manifiestan en el mundo físico por medio de ritmos similares.
La representación de movimientos desarrolla sentimientos particulares hacia todo lo que son proporciones, y de aquí hacia lo bello, lo ético y lo verdadero. Se trata de una particular forma de percepción. Y podemos llegar a reemplazar sentimiento por "sentido". Denota una actividad emparentada con la percepción, el juicio y lo que ordinariamente llamamos intuición.
Ejemplo de un trabajo:
Generar la vivencia del cuadrado como forma estática. Al observar un cuadrado se siente cierta dureza, como si fuera algo sólido e inamovible. De hecho un cubo (construido solo con cuadrados) permanece estable y quieto. Las fuerzas de la gravedad en toda su magnitud ha estado presentes a la hora de plasmarlo.
Pero qué sucede si nos adentramos en el cuadrado y construimos otros cuadrados a partir de la diagonal. Ella también es una recta, pero se opone a las fuerzas de gravedad, las desafía y ...el cuadrado entra en movimiento generando...una curva...una espiral.
Aquí podemos ejercitar el "representar un movimiento". La palabra describe el cuadrado, la mente lo dibuja... la palabra lo pone en movimiento... la mente comienza a moverlo, poco a poco... se escapa... pero se lo vuelve a "atrapar" para ponerlo nuevamente en movimiento. Y así, una y otra vez, hasta que podemos aferrar la imagen de lo que va surgiendo.
En una segunda etapa caminamos aquello que hemos imaginado...y despertamos al asombro comprobando que con rectas y sólo rectas puede construirse una espiral que esconde en sí a la curva.
De eso se trata, toda clase debe despertar el asombro. El conocimiento debe partir del asombro. Había allí algo insospechado. Y esto queda como semilla en el alma. El niño irá creciendo llevando consigo la certeza inconciente de que siempre puede haber algo oculto. Su curiosidad estará siempre despierta. Desde lo profundo de su alma brotará una y otra vez la convicción de que siempre hay algo por descubrir.
Más adelante llegarán al uso de la regla y el compás, únicos instrumentos que utilizaban los griegos. Con ellos volverán a plasmar (buscando la exactitud) las figuras básicas de la geometría euclidiana.
Siempre se guiarán las clases procurando la vivencia de la metamorfosis, del dinamismo propio de las fuerzas modeladoras.
Se partirá del triángulo, primera forma manifestada y se continuará con el cuadrado, forma arquetípica de la tierra en su estado actual.
Esto lo percibieron los griegos y el cuadrado es un símbolo de la tierra. En el cuadrado simbolizaban los cuatro elementos, las cuatro estaciones, los cuatro puntos cardinales. El hombre se mueve en 4 direcciones: adelante- atrás, izquierda- derecha. Él se sitúa en el centro y percibe esas cuatro direcciones como su espacio de referencia. Los abarca y los aprehende. Partimos del cuadrado y experimentamos sus transformaciones.
Si achato dos de sus lados, una parte se alarga y la otra se acorta: surge el rectángulo. Si tuerzo dos lados paralelos surge el paralelogramo. Si tuerzo hacia adentro surge el trapecio.
En la geometría existe un afán por medir.
Su nombre lo lleva implícito (medir la tierra). Además de medir lados, resulta conveniente apropiarse de los ángulos. Ellos resultan ser una vivencia trascendente.... la abertura comienza chiquita y... se expande hasta el infinito. Es la idea que subyace a la naturaleza de los hechos. Comenzamos algo... pequeñito, sólo un acto y luego se independizará de nosotros siguiendo su marcha con sus consecuencias a cuestas. Es el famoso "efecto mariposa".
Para el niño que se inicia en estos misterios resulta ideal hacerlo a la manera griega. Y ellos medían los ángulos por medio de un instrumento llamado gnomon. Lo usaban para hacer y determinar ángulos rectos. Con este simple instrumento realizaban una difícil operación: triseccionar un ángulo.

Hoja de Novedades Nro 8, creada el día 10/10/2007

En esta Asesoría, más sobre la Pedagogía Waldorf. Texto extraído de PEDAGOGÍA WALDORF / La educación como arte Henry Barnes y Nathan Lyons / Centro Educativo Goethe (CEG) ________________________________________

Un elemento esencial del método Waldorf es la convicción de que la educación es un arte. Ya sea que la materia sea aritmética, histórica o física, la presentación debe ser vívida, pues para educar al niño en su totalidad, se deberá tocar su corazón y su voluntad tanto como su mente. En este método primero se da el encuentro, después el encuentro se convierte en experiencia y de la experiencia se cristaliza el concepto. Encuentro, experiencia, concepto --- percepción, sentimiento, idea: éstos son los tres pasos en cada proceso de aprendizaje genuino. El método Waldorf Una “clase – principal” de dos horas ininterrumpidas, con las que se comienza cada día, es la piedra angular académica sobre la cual se construye el día. Estimula al niño a concentrarse, y a saturarse con las materias presentadas en un “sistema de bloques” por períodos de concentración de 3 a 6 semanas. En la primaria, las clases que siguen a la “principal” son, entre otras, las de recitación en lenguas extranjeras, las prácticas en español y aritmética, música y euritmia, las cuales vienen a ser el elemento más rítmico en esta parte del día. Las clases de mayor movimiento físico, como la gimnasia y la educación física, se dejan al último, y las materias para niños mayores, como la escultura, la carpintería, el laboratorio y la música instrumental, se programan en la tarde. El ejercicio de la cabeza, después el del corazón y finalmente el de las activas manos, crean una sana secuencia que cansa menos al niño y da a cada día un ritmo. Esto ayuda al niño a vivir por muchos años con el tiempo, más que contra el tiempo. El proceso El ritmo diario, el cual el niño llega a conocer internamente, es reforzado por la progresión rítmica de nuevas materias y por la presencia de un maestro de clase, quien cada vez que es posible continúa con su grupo a través de todos los grados de la primaria. El maestro de clase comparte con los padres la responsabilidad de proteger y estimular, de disciplinar y guiar a los niños también en eventuales dificultades. Un año es justo el tiempo que toma al maestro conocer realmente a su clase, y a los niños, conocer y confiar en su maestro. Cambiar maestros, equivale a que se vuelva a empezar desde el arranque. Así como el método artístico inevitablemente atrae buenos maestros, así la continuación del rol, estimula a los estudiantes a darse cuenta de sí mismos en forma individual y a aumentar un amplio espectro de habilidades. A diferencia de las escuelas activas, una escuela Waldorf reconoce la necesidad básica de una autoridad genuina en los niños de hasta 14 años, misma que se basa en el amor y respeto del niño hacia el maestro, y en el respeto del maestro hacia el yo inherente del niño y no en el autoritarismo. El niño pequeño muestra energías inconscientes particulares. Es un ser de voluntad e imitación que se identifica con cada gesto, entonación, humor y pensamiento, con relación a su medio ambiente y haciendo a éste parte de él en la libre actividad del juego creativo e imitativo. Está comprometido con la gran tarea de darle forma y transformar su organismo heredado para un uso individual y específico. El desviar de su tarea estas energías formativas en los primeros años, es debilitar su vitalidad, menguar su salud, y quitarle al niño en desarrollo la resistencia y la fortaleza que necesitará en la vida adulta. Demandas prematuras sobre el intelecto, como son un agudo criticismo, excitación indebida de la fantasía – como en la televisión – y la sobre-estimulación de los sentidos se combinan para despojar al niño de sus recursos físicos naturales. Con esta visión del niño de pre-escolar, la tarea de la maestra consiste en crear un ambiente de valor para la incuestionable imitación del niño pequeño. Los principios Ella educa el ser inconsciente del niño a través de la calidez, la claridad, el ritmo y la armonía del mundo que crea y con el cual el niño se identifica tan activamente. La vida le habla al niño de pre-escolar con ademanes; él responde de manera creativa. Algunos de los materiales que el niño pequeño llega a conocer íntimamente y a usarlos con deleite son: bloques y juguetes de madera, cajas de arena, cera de abeja, cepillos anchos, acuarelas claras brillantes, y grandes hojas de papel húmedo para pintar acuarela; y grandes crayones de cera de colores vivos. Todos los juguetes son de materiales naturales, por ejemplo, pequeñas granjas de madera con animales, figuras humanas, carreteras, vagones, coches modelados, etc. Los juguetes están hechos para evitar ese realismo rígido y fijo que impide a la imaginación del niño participar en la manera en que un juguete puede ser concebido y usado. A través del juego libre de la fantasía creativa, el niño pequeño “digiere” la experiencia, transformándola en la sustancia de su propio yo. Los cuentos de hadas son las puertas a través de las cuales el niño incursiona en el gran mundo de las realidades morales, y la deleitable seriedad con que se logran las actividades diarias de la vida real, es la manera en que el maestro construye los “músculos” internos de la voluntad de sus niños pequeños. Esta será el soporte para enfrentar los problemas del mundo años más tarde. El desarrollo Alrededor de los siete años la primera fase de desarrollo termina, las fuerzas que se han involucrado con el cuerpo son liberadas para dar cabida a una nueva clase de aprendizaje. Habiéndose dado forma a la imagen física del hombre, estas fuerzas están ahora libres para ser usadas como los poderes formativos de la imaginación. La inteligencia, que inicialmente educó al niño pequeño inconscientemente a través de su voluntad y capacidad para la imitación, ahora alimenta y da forma al niño de primaria a través de sus sentimientos. Todo lo que le hable a su imaginación en dibujos e historias, en color, ritmo y música es aprendido y recordado de tal manera que llegan a ser parte viva de él; es digerida y se convierte en una capacidad para la vida. Las fuerzas formativas que permanecen activas en el niño en desarrollo, ahora van de la cabeza a apoderarse del pecho, armonizando e individualizando los ritmos circulatorios y respiratorios que proveen la base para el desarrollo de una vida normal e individual de las emociones. Estos son los años en que todo niño es un artista de corazón sin importar sus dones, y la tarea del maestro ahora se convierte en transformar el conocimiento intelectual en una experiencia artística. Para el maestro que ama su arte, el niño trae una devoción ilimitada, aceptándolo agradecidamente como su autoridad, y acompañándolo felizmente año con año. Casa y escuela Lo que un niño ha aprendido, instintivamente desea reproducirlo y formarlo. Cada niño lleva un cuaderno con apuntes de los estudios de la clase principal, y trabaja sobre éstos en casa, ampliándolos, condensándolos, respetándolos, transcribiéndolos; acciones que estimulan y dan fuerza al proceso de aprendizaje; hay lugar para dibujos, márgenes de colores, letras iluminadas. Es importante luchar por una buena escritura, ya que se quiere que el cuaderno sea hermoso – que sea tanto una creación como un apunte. Se toca al artista en el niño y sus energías creativas se transforman en un ímpetu tremendo para cualquier estudio posterior. Este cuaderno individual sustituye significativamente al libro de texto y establece más tarde la base inductiva de la educación Waldorf. Autoridad y habilidad La llegada de la pubertad, con sus marcados cambios fisiológicos, nos indica el cierre del 2º período de desarrollo. De nuevo, una significativa parte de esas fuerzas que de otra manera estarían comprometidas, son liberadas para el aprendizaje y la conciencia del niño, que estaba activa primero en la esfera de la voluntad y después despierta en la vida del sentimiento; ahora asciende al reino puro del pensamiento. Las fuerzas formativas se apropian de las extremidades y el bajo organismo. Las manos y los pies son enormes, los brazos y piernas se alargan, las mandíbulas se dejan ver. Internamente el joven es confrontado con los poderes del sentimiento y de la voluntad ante los cuales debe actuar su nueva capacidad liberada: la inteligencia intelectual. Al salir de la confusión, su ego llega a una nueva experiencia de libertad personal – y la educación en este período debe canalizar y fomentar las nuevas energías y no pararlas. Se desafía la autoridad y el maestro debe estar listo para enfrentar la necesidad de competencia de sus alumnos y transformar así la autoridad en habilidad. La necesidad de independencia a partir del noveno grado es tan natural como la necesidad de autoridad en los primeros ocho grados. Ahora el maestro de clase es sustituido por maestros especializados en cada materia, cuya autoridad descansa en su conocimiento y experiencia. Aquí se dirige la atención siempre en aumento a la introspección razonada al entendimiento intelectual y a una concepción filosófica del mundo como en todo. Lo que se experimentó pictóricamente de una manera más artística, en la primaria, ahora tiene que ser revisado, analizado y probado a la luz del nuevo poder del entendimiento personal y lógico que está emergiendo. Existe una marcada continuidad entre la primaria y la secundaria. Conforme se repite el estudio de la historia, por ejemplo, el adolescente se asombra y deleita con lo que sabe y lo que ha sentido en momentos anteriores. Así el programa de Historia en 3º de secundaria trata de los tiempos modernos, que se han ido construyendo a través de las bases de 4 años de estudio de historia en los años de primaria. Después en 1º y 2º de bachillerato se estudian otra vez las civilizaciones antiguas y medievales, ahora a un nivel más maduro y el programa termina con una revisión de la historia mundial en el 3º. de bachillerato. El programa de secundaria está diseñado para guiar hacia perspectivas de todo el mundo y hacia el contacto directo con la vida práctica de nuestros tiempos. Algunas de las materias estudiadas son: historia del arte, arquitectura, biología, matemáticas avanzadas, química, geografía, literatura e historia; los estudiantes pueden ahora elevarse a las obras de arte de Sófocles, Esquilo, Shakespeare, Goethe y Melville; – van directamente hacia mejores y más amplias visiones, – así como al estudio profundo de las ciencias. Se entrena la capacidad objetiva del pensamiento en ambas esferas: las ciencias y las humanidades. Ciencia A través del desdoblamiento del programa de ciencias se entrena el juicio objetivo año con año. Su objetivo es la educación de un ser humano capaz de llegar a ser científico, no de un científico, de un especialista estrecho incapaz de convertirse en un ser humano. Más aun, la enseñanza de la ciencia trabaja desde la observación y comprensión de los procesos naturales hasta un entendimiento detallado de la tecnología básica de nuestra vida diaria. Así como en los años inferiores era subrayado lo natural, ahora es imprescindible entender lo que el hombre ha elaborado. Así el programa, especialmente en los años superiores, es fuertemente acumulativo siendo la meta un ser humano completo, enteramente fundamentado. La preparación en bachillerato bajo este sistema no es un relleno sin relación, sino un repaso conformado de muchos años de trabajo. Graduados y forma de vida Los graduados de un sistema Waldorf son eficientes en las Universidades y han llegado a lo mejor; pero las metas del sistema son más fundamentales, más permanentes que la preparación para un grupo especifico de Universidades o para hacer exámenes como máquinas; la educación Waldorf es para la vida. Esto es brevemente la lógica del método artístico en la educación de Rudolf Steiner que llega hasta la enseñanza de cada materia en la escuela y desafía por implicación, a todo lo que es frío, a todo lo que se pueda representar pictóricamente, a todo lo que no sea y a todo lo que parezca arte. Ya que la vida requiere de capacidades, no de conceptos teóricos y definiciones abstractas, ni de acumulaciones enciclopédicas de información, su meta es el concepto viviente. El proceso artístico lleva a la práctica, a la repetición surgida del entusiasmo; luego a la capacidad y a la habilidad. Finalmente, busca guiar la devoción natural del niño por el mundo que lo rodea, hacia un entusiasmo y amor por la belleza y por el conocimiento y más tarde, hacia la reverencia, amor y valor por la verdad. Busca la verdadera libertad, no la licencia que se pasea bajo ese nombre, sino la autorrealización interna engendrada a través de la disciplina y de los talentos desarrollados gradualmente. “Nuestro esfuerzo más elevado”, dijo Rudolf Steiner, “debe ser desarrollar seres humanos libres, que sean capaces de impartir propósito y dirección a sus vidas”. Realmente la libertad y la responsabilidad individual operan dentro de la misma estructura de la escuela, ya que su cuerpo de maestros existe verdaderamente como una comunidad de personalidades que toman total responsabilidad por la operación de la escuela, y buscando su propia excelencia. Algunos maestros crean sus propias obras e historias para la clase; todos operan creativamente dentro de la amplia línea Waldorf. En un mundo donde está difundida la esclavitud por el estado, esclavitud por la máquina, esclavitud por la ignorancia, esclavitud de las pasiones de las drogas y del aburrimiento, la búsqueda de la escuela Waldorf con una libertad espiritual, es la más significativa. El método Waldorf no es ni perfecto, ni estático. Tiene retos prácticos tanto como teóricos. Maestros calificados, devotos y entrenados son muy difíciles de encontrar. Muchas de sus escuelas tienen instalaciones físicas modestas y aún inadecuadas. Y las mismas ideas en su ampliación práctica, constantemente son sometidas a desarrollo y modificación – ya que lo último que el propio Rudolf Steiner quería era un “sistema” al cual las personas interesadas se unieran en forma esclavizada. La mayoría de los estudiantes que pasan a la Universidad se maravillan de cuánto de su aprendizaje es realmente parte de ellos mismos, de cómo es un recurso sobre el cual se puede tender una guía para un vivir completo y responsable. Así mismo, la escuela Waldorf cumple su función hasta el grado en que su enseñanza es transformada en capacidades creativas para la vida. La gratitud al mundo divino del cual el niño pequeño sale y entra a la vida; el amor por el arte de enseñar en la primaria y el respeto por la libertad espiritual de una persona joven – estas tres actividades entendidas y practicadas por lo maestros, pueden llevar a un verdadera educación en cada una de las tres etapas del desarrollo del niño. Y para el niño que ha sido comprendido y ayudado se desea que llegue a ser un hombre capaz de “darle propósito y dirección” a su propia vida, que conservará sus poderes de la niñez intactos, su sentido de asombro desarrollado, un recurso permanente de respeto y búsqueda de la excelencia, firme y libre respecto a su estructura moral.

Hoja de Novedades Nro 9, creada el día 18/10/2007

¿Qué significa nacer como primogénito o como segundo hijo? ¿Qué influencia tendrá en mi vida el ser el mayor o el menor de muchos hermanos? ¿Hay diferencia entre tener y no tener hermanos en cuanto a mi camino por la tierra?
Todas estas preguntas existenciales hallan un marco de referencia ahondando en el abordaje antroposófico de la biografía humana. Y es Karl König, autor europeo contemporáneo, quien decide sumergirse en el estudio de estas implicancias.
Según sus conclusiones podemos hallar ideas directrices que nos permitan comprendernos, comprender a nuestros semejantes y en especial a nuestros hijos/alumnos.
Mas es fundamental tener en cuenta que así como hay leyes biográficas (y el lugar ocupado en una familia supone una de ellas) existe también un núcleo íntimo en cada uno de nosotros al que podemos llamar individualidad al que le es conferido el libre albedrío. Es por él que uno puede evolucionar más allá de cualquier tipo de condicionamiento o ley. Un ejemplo claro es el de los temperamentos. Es verdad que existen y que forman una pauta conductual en el hombre, pero también es cierto que es muy cómodo basar nuestras actitudes en tal o cual temperamento y justificar con él nuestro exceso de ira o ímpetu, nuestra apatía, nuestra superficialidad o nuestro pesimismo. A partir de la adultez, alrededor de los 21 años, uno es en gran medida dueño de sí y debe serlo cada día más, por lo que sería lo esperable que uno sumase los distintos temperamentos al propio de base y llegue a un equilibrio.
Esto mismo se aplica a las demás leyes biográficas.
Nacer en tal o cual lugar dentro de una familia generará tendencias, sustratos, de allí uno puede construir algo propio, transformar en capacidades las potencialidades, que sin ejercicio se perderán, dominar y canalizar los aspectos que podrían ser negativos y .... ¡evolucionar!, ¡crecer!
Y ahora sí, a lo expuesto por Karl König en el libro “Hermanos y hermanas”:

El nacer en primero, segundo o cualquier otro orden dentro de una familia debe influir en algo en la estructura de la personalidad, la conducta u otra manifestación psíquico anímica del hombre. Esta es la hipótesis de la que parte König para el estudio que le llevará a escribir el libro “Hermanos y hermanas”.
En primer lugar llega a la conclusión de que el ámbito influido o, en cierto sentido, condicionado, es el de las relaciones humanas. La forma en que un individuo se para frente a los otros está marcado, entre otras cosas tales como temperamento, biografía, por la posición que ocupa entre sus hermanos. Veamos de qué manera esto influye, pero antes recordemos que cada persona es una individualidad única, con una biografía particular, una misión particular y, según la antroposofía, también con un karma particular. Por esto, las características descritas a continuación son variables y uno puede reconocer algunas de ellas en cada individuo. Además, König afirma que la investigación está en pañales, con lo cual hay cosas que se deberán ir profundizando, variando, o, tal vez, también influya el lugar que el posicionamiento tiene también en cada cultura.
Otras variantes se dan por el género de los distintos hermanos, no es lo mismo ser el primogénito varón seguido de una, dos o tres hermanas, que ser la primogénita mujer seguida de uno, dos o tres varones. Ser el segundo varón entre mujeres que serlo entre varones, etc.
Los patrones de comportamiento social, conformados por la constelación familiar, están guiados y compuestos desde fuera por el uso de las fuerzas fundamentales que establecen las relaciones de los hombres entre sí, el poder del contacto.

Hijo único:
Crece bajo la directa protección de los padres. Su existencia está sujeta a madre y padre, para quienes es el centro de la vida.
Está en el umbral, ni fuera ni dentro del mundo social circundante.
Le resulta difícil disfrutar del calor del nido, pero tampoco se aventura a dar el salto hacia la plenitud de la vida. Es un ser que cuando está solo quisiera estar en compañía de otros, pero cuando se encuentra en una situación social quisiera estar solo.
Observa se entorno social desde la distancia.
Le resulta extremadamente difícil pensar en los demás sin pensar en sí mismo.
Es un OBSERVADOR solitario.
Su vida emocional suele ser limitada.
Crece sin pares, lo rodean adultos que están detrás y alrededor suyo, mas no junto a él.
En las distintas variantes de la personalidad resuena la unicidad.
Espera con frecuencia ser reconocido y estimado socialmente, no puede3 ser uno más entre muchos. Con frecuencia asume una posición excepcional.
Vacilará entre un excesivo y escaso contacto social porque está bastante inseguro de su capacidad social.
Sus cualidades pueden conducir a grandes logros, puede alcanzar objetivos inaccesibles a otros.
Por dentro siempre será un ermitaño.

Primer hijo:
Existen dos grupos de primogénitos: los hijos únicos y los que poseen hermanos que vienen después. De aquí en más se hablará del segundo tipo.
Tiene un valor especial para los padres, en general es esperado y anhelado como ningún otro hijo, tiene entonces una entrada triunfal.
Es esencialmente DEFENSOR, debe defender su lugar en el sol desde la llegada del 2do hijo, lo que le otorga características particulares.
Es defensor de la fidelidad, la tradición, la familia, las normas, es el abanderado de la justicia (del cumplimiento de normas).
Preserva el pasado.
Allí donde se necesita la ley y el orden, la tradición y la continuidad, él tiene su lugar.
Es el “heredero” tanto material como espiritual.
Fuerte sentido del deber.
Es el PUENTE, el enlace entre los padres y los hermanos, entre el pasado y el futuro (también puede ser la barrera entre uno y otro).
Tiene dos caras: una vuelta hacia sus padres-pasado y otra hacia sus hermanos-futuro.
En general alcanza el mayor logro, aunque no hay diferencia con el coeficiente intelectual.
A diferencia del hijo único, no es un solitario. En general tiene figura de líder.
Posee gran sentido de la responsabilidad.
Riesgo: que se transforme en un ser dominante y déspota. Que posea una fuerte y amarga tensión en su estructura emocional: impaciencia por llegar siempre más lejos, urgencia de poder y ambición unida a la culpa (conectada a sus logros: tiene que defender aún cuando le gustaría atacar, tiene que conformarse aún cuando cree que es un error hacerlo, tiene que obedecer aún cuando le gustaría rebelarse).
Es quien soporta todo el impacto en la interacción entre padres e hijos.
Es sustituto de los padres para sus hermanos.
Desde el principio es más conciente del entorno y de sí mismo, por lo que le resulta difícil disfrutar del desenfado infantil.
Su lugar es la tierra y la misión transformarla. Fácilmente se amarga y frustra.

Segundo hijo:
Naturalmente distinto al primero, rara vez ansía alcanzar al primer.
Es un soñador, escucha sus sentimientos y emociones, sigue el curso de sus pensamientos.
Raramente es un luchador. Desea retornar al mundo espiritual.
Normalmente es pionero, investigador, soñador, poeta, santo.
Le gusta vivir sin hacer demasiado esfuerzo. La vida es para él deleite, júbilo, experiencia. Triunfan en él júbilo y juego.
En general tiene buen sentido del humor.
Es frecuente que tengan ataques (asma, diarreas, etc), que es una reacción a la abrumadora fuerza del entorno y también para lograr que la madre esté ahí sólo para él.
Admira y ama a su hermano mayor, pero no quiere imitarle (en la vida, diferencia entre la niñez y la adultez).
Vive en el mundo de la imaginación y el sentimiento.
Se emociona fácilmente.
Suele sumergirse con facilidad en el mundo de los libros.
Tiene poderes espirituales especiales, está más cerca del mundo espiritual.
Peligro: no mantener el equilibrio entre la tierra y el “cielo”.
Mientras los primogénitos son los cimientos del templo, los segundos son las columnas y los terceros serán el techo-cielo).
Primero y segundo hijo se complementan.
La imagen es la de Abel y la de Artemisa.

Tercer hijo:
Tiene relación con las características con el hijo único.
Surge como un intruso, se enfrenta a los dos primeros.
Es un extraño.
Solitario, se siente aparte, lleva la punzada de la inferioridad.
Pondrá gran empeño en unirse a sus hermanos. Al mismo tiempo siente que los otros no están interesados en su existencia.
El sentimiento de inferioridad es el estrato de su vida social., las posibles reacciones son un recogimiento en su propio ser o un estallido al que sigue el intento de conquistar por la fuerza.
Son hombres de futuro: sus visiones son ciertas, pero muchas veces los tiempos no están preparados para su comprensión. Discrepancia entre realidad e ideal que frecuentemente lleva al fracaso.
Y ¿a partir de aquí?, ¿qué? pues no se asusten quienes han nacido en cuarto o quinto lugar en esta era que apunta a todo lo contrario: pocos o ningún hijo. Es que el cuarto tendrá algo del primero, el quinto algo del segundo y así.....

Hoja de Novedades Nro 10, creada el día 16/03/2008
Algo sobre etapas evolutivas.
El prepúber desde el punto de vista de la Antroposofía.

Cuando hablamos de prepúber nos referimos a esa etapa incierta en la que nuestros hijo o alumnos ya no son niños, pero aún no han llegado a adolescentes.
En la escuela es la etapa que va desde mediados-fines del 6to año de lo que se daba en llamar primaria, hasta principios-mediados de lo que alguna vez fue el primer año de secundaria (8vo según algunos, 2do de E. S para otros). Es decir que hablamos de aquellos que se encuentran entre los 12 y los 14 años.
Estos años tan difíciles de asir desde lo teórico son los últimos del segundo septenio (ver el texto sobre biografía humana en una Hoja de Novedades anterior).
Como final de una etapa es cierre de la misma a la vez que anticipo de lo que vendrá.
En ella obra lo espiritual sobre lo físico. El cuerpo se convierte en templo y espejo del alma a la vez que en cuenco para un pensar cada vez más abstracto.
Se abre un nuevo camino, ahora individual de apertura al mundo, hacia el trabajo, la responsabilidad. Nace la búsqueda de una nueva relación entre lo subjetivo y lo objetivo, búsqueda que tiene en su seno algún elemento de lucha.
El desarrollo y la vivencia son diferentes en mujercitas que en varones y resulta importante que el adulto los trate de manera diferente.
En esta etapa se vuelve fundamental el estímulo del sentido estético y de los sentimientos morales.
Al atravesar este período se crea un lugar íntimo y secreto dentro del alma que el adulto debe respetar pues es para ellos un tesoro. Quieren mantenerlo a resguardo y sin ponerlo en palabras.
Es también tiempo de enorme cohibición y cada uno se defiende de ella como puede. Algunos muestran una imitación superficial (es decir de manifestaciones, mas no de esencia) de otros. Hay quienes se muestran profundamente “pavos”. Hay también los que eligen el retraimiento, la aparente apatía o el desgano. Todos estos síntomas corresponden a un sentimiento de vergüenza metamorfoseado.
En esta etapa cabe la frase “Cada cual debe elegir su héroe para emprender en pos de él el camino al Olimpo”.
Se vuelve fundamental presentarles personajes imaginativos, figuras míticas, hazañas de héroes. Es una etapa en la que la lectura o la narración por parte de algún adulto significativo de biografías donde los personajes cumplen aquellas condiciones se vuelve importante. Al respecto pueden recomendarse “Médico de cuerpos y Almas”, biografía novelada de San Lucas; “Calixto primero, el papa olvidado”; alguna biografía de Leonardo Da Vinci, de Marco Polo y todas aquellas obras que, de manera adecuada para la edad, aborden historias de caballeros, monjes, templarios, cruzadas, descubrimientos y conquistas y demás.
Agregar a ello conversaciones (sobre todo individuales) que apunten al futuro, introduciendo el concepto de finalidad y meta (pensamientos de este tipo obran como sostén de lo nuevo que está naciendo en ellos).
Dar las cosas en la edad conveniente permite al futuro adulto no andar “ciego” por la vida en el plano psíquico espiritual.
A la entrada de la pubertad el niño se enfrenta con la realidad desnuda. Desde sí quiere conquistar el mundo y es capaz de hacerlo.
El yo se abre paso hacia el mundo a fin de transformarlo. Es un período de embates y luchas (de ahí el vocablo “conquista”).
Por otro lado se vuelve activo a nivel social. Surgen amistades genuinas en las que buscan al otro como individualidad.
Se trata de una nueva metamorfosis del propio ser. Saca las consecuencias de lo que ha sido vivencia emotiva durante todo el segundo septenio.
Surgen entonces toda clase de clubes y alianzas: con la progresiva concientización de la voluntad nace el elemento social.
Es fundamental orientarle hacia el mundo en su totalidad, para que en ese TODO UNIVERSAL encuentre energías morales (NO partidismo político).

Esta es sólo un pantallazo, un tímido acercamiento a lo que vive en el alma durante este período para que padres y maestros cobren conciencia de la responsabilidad que les cabe.